lunes, 28 de marzo de 2011

EL BOLÍGRAFO DE GEL VERDE - ELOY MORENO

OPINIÓN: 
Después de leer El Compositor de Tormentas de Andrés Pascual me dediqué a evitar libros de éxito masivo, libros premiados e intenté buscar libros de calidad dejándome aconsejar por críticos de renombre como Ricardo Senabre y demás gente de El Cultural.
El caso es que la historia de este libro, no reseñado por esta revista, llamó mi atención. Lo primero que me atrajo fue el título: intrigante y llamativo. Después me fijé en su portada, luego en la reseña donde se promete un alegato contra la vida moderna etc. Más tarde busque información sobre el autor y me encontré con una historia que más o menos habla de un chico que autoeditó su obra, la distribuyó por librerías de su localidad donde parece que estaba funcionando muy bien; de pronto, el sueño se hizo realidad y Alianza Editorial fichó y editó a lo grande a este desconocido autor, nueva revelación de la escena literaria española.
Leí opiniones de lectores diversos, algunos lo ensalzaban y otros lo denostaban ¿Estábamos ante el nuevo Zafón o ante la clásica venta de humo de nuestros días? Entonces lo vi en la estantería de novedades de la biblioteca de mi ciudad y decidí leerlo.
Resultado: lo he dejado sobre la página 50. ¿Por qué? Porque el autor se dedica durante todo el libro a la acumulación de términos para darle al texto aspecto literario. Ejemplos:
P.39 yo sabía que realmente nada había pasado, sino todo lo contrario. Sabía...
P.39 habían encontrado grietas en la confianza depositada en mis padres. Grietas que nunca antes habían visto, pero que a partir de ese momento fueron incapaces de olvidar. Grietas que nadie se atrevió a reparar, grietas que, con el tiempo...
P. 40 velar por la seguridad de un chiquillo de doce años. Una responsabilidad, la suya, que había sido herida. Un chiquillo que, a pesar...
P. 41 ... como llevo yo recordando viejos tiempos; tiempos de infancia, tiempos que aún guado como un tesoro.
P. 45 ...poco más de un mes desde aquella noche en la que recordé mi infancia. Un mes durante el cual...
P. 45 ¿Cuántos años hace que no viajo en tren? ¿Cuántos años hace que no viajo? ¿Cuántos años...
P. 45 ...luces lejanas de casas ajenas, oscuridad, luces fugaces que intensifican la nostalgia.

Una vez constatado esto, probé a abrir el libro al azar por diversas páginas,  la 64 y la 96 nos sirven de ejemplo, y me encontré también reiteraciones. Así que decidí dejarlo.
Lo de menos, en este caso, es que en la página 29 use deambular con el significado de  balancerarse; que en la 31 escriba momentos en que gustábamos de recordar; en la página 33 acabo de nuevo otra vez o que en las  páginas 34 y 35 se coma el pronombre en quedé inmóvil y caí

viernes, 25 de marzo de 2011

VIAJE CON CLARA POR ALEMANIA - FERNANDO ARAMBURU

PERSONAJES:
Clara: profesora y escritora alemana. Tiene tendencia a la tristeza. 
Narrador: Es el marido de Clara, desconocemos su nombre. Español, jocoso, jovial, despreocupado y amante del buen vivir.

ARGUMENTO:
A Clara, su editorial le ha encargado un libro de viajes por el norte de Alemania. Ella y su marido emprenden viaje para visitar lugares y tener vivencias para relatar en el libro. Finalmente, el esposo de Clara, que también escribe sus impresiones a escondidas nos las presenta en este libro. Por lo tanto nos hallamos ante las memorias del viaje del marido de la escritora.

OPINIÓN:
No me ha gustado. Está muy bien escrito pero no me ha gustado; a ver si soy capaz de transmitir por qué. Voy a partir de una frase del propio texto en la que el narrrador dice:  "La realidad está ahí", señalé con la barbilla hacia el ventanal "y tú aquí esperando sentada a que comience el espectáculo." "Bueno, y eso ¿qué tiene de malo?" "Pues que, en lo que afecta a tu libro, no existe más espectáculo ni más realidad que tu destreza con el lenguaje y tu punto de vista. De ti depende transformar una señal de tráfico en motivo de unas líneas apasionantes. ¿Cómo? Supongo que inventando tu propia realidad. (p.306). Hasta la lectura de este libro yo pensaba igual que el narrador, me daban un poco igual el tema, la trama, los planteamientos siempre que el texto estuviera lingüísticamente bien construído; sin embargo, tras leer Viaje con Clara por Alemania he de decir que me ha cansado muchísimo leer un libro tan bien escrito en el que no pasa absolutamente nada, en el que un narrador graciosete hasta lo infantil desgrana una tras otra más de cuatrocientas cincuenta páginas de aburrimiento.
Es una pena, porque por ejemplo, el fantástico capítulo 14  de la ¿novela?, donde se narra la historia de Hannover se agradece entre tanta anécdota sobre una persona constantemente preocupada prácticamente en exclusiva por fornicar y comer. El capítulo 13, donde por fin se nos cuenta algo sobre el pasado de Clara también anima a seguir leyendo. Asímismo salvo aguna gracieta como los ingleses estaban valga la redundancia, borrachos (p. 148); algún juego con la lengua como cuando usa me desacosté en vez de me levanté; la mini reflexión sobre la labor de los traductores (p. 329) y la que le dedica a el hecho de escribir para el público frente a escribir para uno mismo (cap. 28), el libro es bastante tostón.
Libro recomendado pues para amantes pacientes de la filigrana lingüística y totalmente desaconsejado para lectores ávidos de aventuras y personajes.