sábado, 9 de abril de 2011

UN MOMENTO DE DESCANSO - ANTONIO OREJUDO

ARGUMENTO:
Después de muchos años sin verseArturo Cifuentes se presenta en una firma de libros de su amigo y escritor Antonio Orejudo . Ambos habían estudiado juntos en una universidad española y, también juntos, se trasladaron a Nueva York a buscar fortuna en el mundo académico. Cifuentes revela a Orejudo que su mentor común, Desmoines, realmente no es el venerable y abnegado profesor que semeja; tras contarle la verdadera historia de su maestro, le hace una proposición.
OPINIÓN:
 Me ha gustado y mucho. En una entrevista que hicieron a este autor en el Ojo Crítico, afirma que en la literatura española actual hay dos tipos de autores: los que cervantean (sienten una predilección por la narración, por la trama, por los argumentos, los que disfrutan contando una historia) y los que quevedean (los que sustentan sus libros en el poder del lenguaje). Antonio Orejudo afirma que él cervantea y yo estoy totalmente de acuerdo. Además, cervantea muy bien, sin descuidar, eso sí, el lenguaje.
Lo primero que hay que afirmar sobre el libro, es que es una crítica a la universidad española y a la endogamia de su sistema de selección de profesores.
Asimismo el narrador también se ceba con la sociedad de lo políticamente correcto y a través de algún fragmento esperpéntico ironiza sobre los lobbys que provocan las dictaduras de las minorías.
Otra (auto)crítica palpable es a la pedantería , bien patente en un párrafo donde se habla de los científicos frente a los humanistas que dice Los humanistas, sus colegas, él mismo, todos ellos, que un día fueron la vanguardia del conocimiento, no tenían hoy nada que aportar al mundo. Por eso empleaban una jerga incomprensible y desdeñaban las exposiciones claras de los asuntos complejos. Huían de la claridad, porque sabían que la luz es enemiga de la superchería (P.73)
Además, y sobre todo, la estamos ante una novela sobre el desengaño, sobre expectativas que no se han cumplido. Hay una reflexión en la página 238 que me ha gustado mucho: A veces pienso que la firmeza moral es una variante de la vanidad, una manera de sentirse excepcional.
En cualquier caso, me parece una novela muy recomendable pues contiene mucho más de lo que en esta simple reseña se puede reflejar. Merece la pena por el derroche imaginativo que el autor hace al construir sus personajes y las situaciones en las que involucra a estos.
Aunque no me gusta  hablar de influencias y/o referencias, esta novela te puede gustar si te gusta Paul Auster en cuanto a su trabajo en diferentes planos de realidad y si te gusta Eduardo Mendoza  (el bueno, no el de  Riña de Gatos).