lunes, 23 de enero de 2012

CALIGRAFÍA DE LOS SUEÑOS - JUAN MARSÉ

OPINIÓN:
Me ha gustado. Juan Marsé escribe muy bien, hacía tiempo que no me encontraba una oración de media página de longitud que no rechinara por un exceso de subordinación.

Con la acción encuadrada en la posguerra, el autor evita los maniqueismos facilones en los que caen muchos escritores que hablan de ese período.

Tenemos dos personajes principales: Ringo,  que se asoma a la vida y la señora Mir que está en franco declive. El despertar de uno y el crepúsculo de la otra están marcados por la imaginación el primero y la locura de la segunda, que les sirve para huir de una realidad arrasada por el drama colectivo de la posguerra.

Me ha gustado por lo que oculta el autor, por la reflexión que subyace bajo una historia sencilla, porque el autor no toma por tonto al lector explicitando todo. Tal vez estemos acostumbrados a tramas vertiginosas, con manuscritos perdidos durante mucho tiempo y finalmente recuperados entre gran acción y, al encontrarnos una novela como la de Marsé nos cueste apreciar la sutileza con que está escrita. Metáforas como la del niño que, a base de golpes, aprende a andar en bicicleta o  el episodio de  la quema de libros inadecuados hacen que esta novela requiera una lectura pausada con un tiempo del que no dispongo en este momento.
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Hay a lo largo del texto muchas referencias literarias, algunas a autores muy conocidos como James Joyce y otras a autores casi olvidados como Karl May. Personalmente, la que más ilusión me ha hecho es la que Marsé hace a El filo de la navaja de Sommerset Maugham, libro que tengo muchísimas ganas de releer. También abundan las referencias al cine de la época, las cuales se me escapan en su mayoría.

El final es verosímil e inesperado por innecesario. Da gusto encontrarse un buen remate en una época en la que muchos escritores dejan cabos sueltos o, directamente, engañan al lector con finales inverosímiles o demasiado abiertos.

Como curiosidad, decir que, en el personaje de Ringo, hay muchos aspectos autobiográficos, como por ejemplo la filiación adoptiva o algunos de los trabajos que desarrolla el protagonista o su padre.

Recomendado para todo aquel que no haya acertado últimamente en la selección de lecturas y quiera apostar por un valor fijo.

SINOPSIS SEGÚN LA EDITORIAL:
A mediados de los cuarenta, Ringo es un chiquillo de quince años que pasa las horas muertas en el bar de la señora Paquita, moviendo los dedos sobre la mesa, como si repasara las lecciones de piano que su familia ya no puede pagarle. En esa taberna del barrio de Gracia, es testigo de la historia de amor entre Vicky Mir y el señor Alonso: ella, una mujer entrada en años y en carnes, masajista de profesión, ingenua y enamoradiza; él, un cincuentón apuesto que empezó frecuentando a la mujer para curarse de una lesión en el pie y ha acabado instalándose en su casa. Allí viven junto a Violeta, la hija de la señora Mir, hasta que sucede algo inesperado: un domingo por la tarde, Vicky se echa a las vías de un tranvía intentando un suicidio imposible y patético, mientras el señor Alonso desaparece para no volver. Lo único que queda de él es una carta que prometió escribir y que Vicky estará esperando y deseando hasta la locura, mientras Violeta mueve sus espléndidas caderas por el barrio, hosca e indiferente a los halagos. La vida entera discurre por el bar de la señora Paquita y bajo la mirada de Ringo, que escucha, lee, y finalmente empezará a escribir, llenando de luz esa triste caligrafía de toda una generación que alimentó sus sueños en los cines de periferia y en las calles grises de una ciudad donde el futuro parecía algo improbable. Espléndido relato de iniciación al deseo y a la escritura, Caligrafía de los sueños es la primera novela que Juan Marsé publica tras la concesión del Premio Cervantes en 2009.