jueves, 26 de abril de 2012

LOS ENAMORAMIENTOS - JAVIER MARÍAS

Opinión:
Para quien no tenga mucho tiempo que dedicar a la lectura de  esta entrada, le diré directamente que Javier Marías es mejor prosista que fabulador. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que la trama le da un poco igual y que se centra en la parte estilística de la escritura. Así, a pesar de un inicio contundente que nos sitúa en el tiempo y nos anuncia un asesinato, priman las buenas descripciones y las oraciones largas sobre el desarrollo del argumento, el cual se ve ralentizado según vamos pasando páginas. Lo que sucede es lo de menos, lo importante en Marías es cómo lo cuenta.
Lo que podría parecer en su comienzo como una novela policíaca o psicológica, desde mi punto de vista se ha quedado en un pseudo-ensayo, en una colección de reflexiones interesantes sobre el amor, las relaciones, la amistad, el azar, la culpa y la traición.
El autor utiliza a uno de sus personajes, María, como narradora en primera persona. A mi entender, la voz femenina no está bien lograda aunque me gustaría saber si alguna lectora ha tenido la misma impresión. Abundan en la novela los soliloquios y también los diálogos, en los que a veces cuesta identificar al personaje que está hablando puesto que todos tienen un discurso similar, no marcado, y de apariencia no oral que a veces me parece forzado.  Al igual que la trama, la caracterización de los personajes le importa poco a Marías.
En cuanto a las reflexiones interesantes, ideales para conversar en una tarde lluviosa de abril como esta,  a ser posible escuchando a Brahms, citaría:
1.- La conveniencia o no de incluir fotografías truculentas ilustrando las noticias de los periódicos.
2.- La falta de seguimiento de de las noticias, que aparecen un par de días en la prensa y luego desaparecen sin que podamos conocer el desenlace de la historia.
3.- La pérdida de la vida por una casualidad ridícula.
4.- El vacío que deja la muerte de una persona y el hecho de que un trágico final tamice todos los recuerdos que poseemos de la misma.
5.-El hecho de que creamos que el dolor producido por un hecho trágico presente será de la misma intensidad en el futuro y la falta de aprendizaje del ser humano para superar con rapidez esos lances.
6.- La sustitución emocional: el personaje de Javier es un segundo plato sentimental  para Luisa, mientras que María es un segundo plato para Javier.
7.- ¿Y si la muerte pudiera ser reversible? ¿Cómo actuaríamos ante la reaparición de nuestra pareja a la que consideramos muerta una vez hemos cambiado nuestra vida al considerarla desaparecida?

A destacar: El diálogo que el autor mantiene con Balzac, Shakespeare y Dumas para exponer su pensamiento me ha parecido muy interesante.
Recomendado para: lectores evolucionados con tiempo para las digresiones.

SINOPSIS SEGÚN LA EDITORIAL:
 «La última vez que vi a Miguel Desvern o Deverne fue también la última que lo vio su mujer, Luisa, lo cual no dejó de ser extraño y quizá injusto, ya que ella era eso, su mujer, y yo era en cambio una desconocida…»
Así comienza Los enamoramientos, la nueva novela de Javier Marías, consagrado como uno de los mejores novelistas contemporáneos. María Dolz, la narradora y protagonista, sólo supo su nombre «cuando apareció su foto en el periódico, apuñalado y medio descamisado y a punto de convertirse en un muerto: lo último de lo que se debió de dar cuenta fue de que lo acuchillaban por confusión y sin causa».
Con una prosa profunda y cautivadora, esta novela reflexiona sobre el estado de enamoramiento, considerado casi universalmente como algo positivo e incluso redentor a veces, tanto que parece justificar casi todas las cosas: las acciones nobles y desinteresadas, pero también los mayores desmanes y ruindades.
Los enamoramientos es también un libro sobre la impunidad y sobre la horrible fuerza de los hechos; sobre la inconveniencia de que los muertos pudieran volver, por mucho que se los haya llorado y que en apariencia nada se deseara tanto como su regreso, o al menos que siguieran vivos; también sobre la imposibilidad de saber nunca la verdad cabalmente, ni siquiera la de nuestro pensamiento, oscilante y variable siempre.

miércoles, 18 de abril de 2012

ALGUIEN SE ACERCA - BENJAMÍN PRADO

OPINIÓN: 
Me enteré de la existencia de Benjamín Prado en un documental sobre Bob Dylan, luego descubrí de que era coautor de varios temas musicales con Joaquín Sabina y articulista de El País.
Me decidí a leer Alguien se acerca porque me interesaba la temática de una persona que, tras salvarse por poco de una muerte casual, cambia su vida. Hasta ahí bien, pero según avanza de la obra, el autor  nos revela y se centra en la enfermedad mental del protagonista, con lo cual se aleja un tanto de la temática que a mi me interesaba. Curiosamente, me parece que esa "segunda mitad" está más lograda que la primera, a pesar de que en algún momento el lector pueda perderse por la doble cara que supone la enfermedad del personaje principal.
Con toques de novela negra y de película de  suspense, se deja leer muy bien y se hace agradable su internamiento en la mente enferma del protagonista.  A pesar de dejar una impresión de que el autor podría llevar  la obra más allá, volveré sobre Benjamín Prado con la lectura de alguna obra más reciente.
Abundantes referencias literarias y cinematográficas.
Recomendado para: Cualquier persona interesada en el funcionamiento de la mente.


SINOPSIS SEGÚN LA EDITORIAL:

Las cosas parecen mucho más grandes de lo que son cuando están delante de un hombre solo.
Eso es lo que piensa el protagonista de esta novela, apresado en una vida ordenada y absurda, perfecta y fría como el infierno.
Hasta que una mañana, de pronto, todo cambia de sitio.
Tras ser rozado por un crimen espantoso, descubre que nada en su mundo es como él creía: su futuro parece amenazante y su pasado está lleno de trampas; las cosas por las que luchaba son ahora las cosas de las que intenta escapar. Pero la necesidad de huir le convierte poco a poco en dos hombre distintos —y uno de ellos es un asesino.
Jugando con el tema de los desaparecidos, de la gente que un día decide cambiar de personalidad y abandonarlo todo, saltar en marcha de su propia vida, Benjamín Prado ofrece en este inquietante libro —que es al mismo tiempo una vertiginosa historia de misterio y una detenida reflexión sobre la esquizofrenia que plantea la misma escritura— una radicalización de sus obsesiones narrativas y un sorprendente giro formal con el que confirma su madurez literaria.