miércoles, 6 de junio de 2012

YA SÓLO HABLA DE AMOR - RAY LORIGA

Opinión:
Se me ha hecho un poco pesadito este libro. Prácticamente sin argumento, sin paisajes ni personajes, asistimos a una amplia disección de los sentimientos de Sebastián, el protagonista, el cual está destrozado por la separación de su mujer. Tanta reflexión acabó cansándome y, aunque la cosa pareció mejorar cuando entra en juego el suizo, personaje que es el contrapunto de Sebastián, la obra, desde mi punto de vista, no acaba de funcionar. Además, tenemos a otro contrapunto, éste ficticio y creado por el mismo Sebastián, llamado Alaya; entiendo que uno de los dos, el suizo o Alaya, sobra, puesto que  ambos son mundanos y triunfadores frente a un Sebastián socialmente inadaptado y que vive en las nubes de sus sentimientos; una función repetida, no le veo sentido.
Es muy fácil entender esta obra cuando se ha conocido el desamor en su grado máximo, o sea, en grado autodestructivo. Sin embargo si estás en ese estado es mejor mantenerse lejos del Ya sólo habla de amor, porque aunque no me haya convencido como novela, el despiadado narrador sí logra transmitir todo el dolor que alguien puede llegar a sentir tras una ruptura. El tinte existencialista que pulula por ella y el amor/desamor como delirio pueden llegar a afectar, y ese es el mérito de un Loriga que escribe lo que le apetece cuando le apetece, sin ataduras.

Sinopsis según la editorial:
Incapaz de superar la pérdida del amor, Sebastián se entrega con entusiasmo a su fracaso, a la inútil corrección compulsiva de traducciones de poemas de Blake, a observar a las mujeres con dedicada atención, a abusar de la paciencia de sus amigos y a dar vida a Ramón Alaya, su álter ego imaginario, jugador de polo argentino, leal, fuerte, atractivo e ignorante de todo ese absurdo territorio de ficción que consuela a los locos en su derrota. En una sola noche se verá obligado a caminar más de lo que ha caminado durante los últimos años…