jueves, 30 de octubre de 2014

EL CAFÉ DE LA JUVENTUD PERDIDA - PATRICK MODIANO

OPINIÓN:
Si bien el comienzo de la novela me resultó muy interesante por la magistral introducción progresiva de personajes en el espacio del café Condé así como  por el uso de varios narradores personajes en primera persona  y por la dosificación de la intriga que se genera por saber algo más de ellos, el desarrollo y final de la obra hizo que mi interés fuera decreciendo al encontrarme sólo con una buena técnica narrativa y el amor desbordado de autor por un París del que desconozco las muchas calles que menciona y la simbología de cada distrito al que el autor alude.
El café de la juventud perdida... ¿juventud perdida porque los jóvenes están desorientados o juventud perdida porque esos años han pasado? Tan ambigua como el título me ha parecido la novela; no sé qué ha querido decirme el autor, tampoco me ha hecho reflexionar demasiado. 
Recomendado para : lectores de Javier Marías.

SINOPSIS SEGÚN LA EDITORIAL:
París, años 60. En el café Condé se reúnen poetas maldi­tos, futuros situacionistas y estudiantes. Y aunque la nostalgia de aquellos años perdidos parecería ser el tema central de la novela, Modiano le da un giro sor­prendente. Porque En el café de la juventud perdida es también una novela de misterio: todos los personajes y las historias confluyen en la enigmática Louki. Cuatro hombres nos cuentan sus encuentros y desencuentros con la hija de una trabajadora del Moulin-Rouge. Para casi todos ellos la chica encarna el inalcanzable objeto del deseo. Louki, como todos sus compañeros de vaga­bundeo por un París espectral, es un personaje sin raíces, que se inventa identidades y lucha por construir un pre­sente perpetuo. Modiano recrea alrededor de la fasci­nante y conmovedora figura de Louki el París de su juventud, al mismo tiempo que construye una hermosísima novela sobre el poder de la memoria y la búsqueda de la identidad.

miércoles, 22 de octubre de 2014

AL INFIERNO SE LLEGA DEPRISA - JOSE ANTONIO VAZQUEZ TAIN

OPINIÓN:
Había un par de razones por las que quería leer esta novela. La primera es porque trabajo en el mundillo judicial y la segunda es porque su lanzamiento coincidió con el primer aniversario del asesinato de Asunta Basterra, el cual instruyó el autor del libro, lo que llevó a muchos dimes y diretes en prensa sobre el oportunismo de la editorial al sacar el libro, así como a acusaciones sobre que en el libro se contaba un asunto muy similar al del caso y que eso era, cuando menos éticamente reprochable.
Vaya por delante que el argumento de la obra no tiene nada que ver con el asesinato de Santiago. Dicho esto, comentar que no me ha gustado el libro; si bien la trama es buena, creíble y bastante bien resuelta, se nota que al autor le falta oficio.
En primer lugar, he visto falta de complejidad en la mayor parte de los personajes, los cuales están muy estereotipados ¿Os suenan las películas en las que el malo es muy malo, el bueno muy bueno, y el tonto muy tonto? Pues en este libro hay algo de ese maniqueísmo. Incluso algunos personajes están muy idealizados y se llegan a notar las filias y fobias del autor.
Los diálogos, en su mayor parte suenan irreales, incluso infantiles, como si recitasen un texto previamente aprendido. Cuando hablamos, hay mucha información que las dos partes que se comunican saben y, por lo tanto evitan. Esto es más notorio en la primera parte del libro. Considero que hay diálogos que deberían ser sustituidos por parlamentos del narrador y a la inversa.
En cuanto al tono, al principio de muchos capítulos notamos como el autor (que no narrador) vierte sus opiniones sobre el funcionamiento de la justicia o la sociedad. Por poner un ejemplo, el comienzo del capítulo XIV parece una conferencia. Y que conste que las reflexiones vertidas me parecen muy interesantes pero su tono es más adecuado para un artículo en prensa que para una novela, en la cual, creo que debe haber más sutileza y se debe dejar un espacio para que sea la inteligencia del lector la que interprete las acciones de los personajes y que el autor llegue a transmitir su mensaje. 
Recomendado: para lectores poco exigentes de novela negra y para trabajadores del mundo judicial. 

SINOPSIS SEGÚN LA EDITORIAL:

Beatriz es una abogada coruñesa, íntegra y enamorada de su profesión, a la que dedica incontables horas. Los años y las decepciones no han conseguido desgastar su fe inquebrantable en la justicia. A su despacho llega el encargo

de defender a un magnate acusado del asesinato de un delincuente de poca monta y de su esposa, y de la desaparición de la hija adolescente de la pareja.
Muy pronto la letrada se verá envuelta en un caso en el que se dan la mano la corrupción política al más alto nivel y el narcotráfico.

domingo, 5 de octubre de 2014

MALETAS PERDIDAS - JORDI PUNTI


OPINIÓN: Me costó un poco entrar en la lectura de este libro, sin embargo me ha gustado bastante. La longitud extrema de las intervenciones de los protagonistas, puede hacer que el ritmo sea lento a veces máxime cuando el autor brilla mucho más creando personajes, situaciones y acciones que describiendo sentimientos y pensamientos.
Si tenemos algo que achacarle, es que las voces de los personajes no son diferenciadas, ya que, independientemente del que esté narrando, sus discursos suenan iguales.
El recorrido por la historia de los años sesenta y setenta es interesante pues, tangencialmente, asistimos al mayo del 68 francés y el final de la dictadura española. Asimismo, la novela es una reflexión sobre la orfandad, la soledad, la búsqueda de la propia realización,  las ataduras y el paso del tiempo.


SINOPSIS SEGÚN LA EDITORIAL:

Cuando el escurridizo barcelonés Gabriel Delacruz —huérfano, transportista y jugador empedernido— desaparece del mapa, sus cuatro hijos «cristóbales», que viven repartidos por Europa e ignoran la existencia de sus hermanos, se conocen y empiezan a atar los cabos de la historia de su padre. A medida que avanza la narración, el complejo retablo de una vida adquiere progresivamente profundidad, produciendo en el lector la misma fascinación que el propio Gabriel ejerce en quienes han tenido trato con él, en las mujeres que lo han amado y en los hijos que llevan esperándolo toda una vida.